Kafka en la orilla - Haruki Murakami


A veces Murakami te entiende. Describe cosas que te resultan familiares, sentimientos, dudas, pensamientos. A veces con Murakami te encuentras como delante de un espejo, como si esas palabras que se te escapan pero que acabas de leer, realmente las hayas dicho tú y no su sombra. Kafka en la orilla dentro suya tiene muchas por cierto. Sombras de personas que ya no están, de alguien que nunca volverá, pero que por alguna razón es perfectamente capaz de acompañarte por el resto de tus días. De ahogarte con sus dedos invisibles, controlarte, moldear tu ser a su gusto. Y cuando eres un chico de quince años de edad, las cosas se vuelven incluso mucho más complicadas. Pero no pasa nada, porque eres el joven más fuerte del mundo. El comienzo os puede sonar si habéis leído otras obras del autor, y es que el abandono es un tema recurrente en sus libros. En este caso, debido a una extraña, retorcida y enigmática profecía en la que se ven envueltas su madre y hermana (realmente no sabemos si lo que nos cuenta puede pasar de verdad), Kafka (cuyo nombre verdadero no es este) decide huir de casa, dejando así atrás su pasado pero para acabar de lleno en las fauces del destino. Tras un puñado introductorio de páginas, vamos conociendo poco a poco este curioso personaje junto al joven llamado Cuervo que le acompaña cada poco tiempo. Cuervo suele repetir la misma idea siempre: que Kafka es el chico más fuerte del mundo. Y en parte razón no le falta. Tras un duro entrenamiento, tanto mental como físico, y una determinación férrea, Kafka se embarca en un caótico, pero bastante explicativo viaje (si tienes la paciencia suficiente para unir cada pieza en su lugar), en el que el pasado juega un papel fundamental, y las cosas más cotidianas pueden provocar una reacción en cadena que lo afecta todo.

Una de las paradas más importantes en su viaje es una biblioteca en la que, por alguna casualidad del destino, acaba trabajando para pagarse así un techo sobre su cabeza. Sin embargo, no es una simple parada, sino una pieza clave de todo el conjunto. Porque aquí Kafka conocerá a dos personas muy especiales para él, Oshima, uno de los mejores personajes creados por el autor, un bibliotecario lleno de peculiaridades exquisitas, y la señora Saeki, (que siempre me ha recordado a Naoko de Tokio Blues), una mujer adulta, bella, pero con un pasado que puede llegar a romperte el corazón. Pero este no es uno de los libros "simples" de Murakami, aquí, como siempre, todo está conectado. Sólo hace falta reunir las piezas necesarias. Por otro lado, y siendo algo que ya hemos visto en otras obras del autor (El fin del mundo y un despiadado país de las maravillas), Murakami no se queda satisfecho con un solo narrador, optando así por dividir la historia en dos frentes: por un lado la historia de Kafka, por otro, la de Nakata, un señor mayor que por un accidente que tuvo siendo muy joven y que lo dejó tocado de por vida, es capaz de hablar con los gatos. De hecho, su trabajo consiste en encontrar gatos que se han perdido. Pero un buen día todo se tuerce y Nakata tiene que emprender un peligroso viaje, primero solo, luego acompañado de un joven que sin saberlo se embarcará en un viaje que le cambiará la vida, para cumplir una misión, una misión que ni él mismo conoce al principio.

Si intercalamos esas dos historias, obtenemos un libro lleno de oscuras sombras del pasado que nos persiguen. Que se arrastran tras cada paso que damos, y que sin saberlo incluso ellas, nos guían en la dirección correcta. Y es que Kafka en la orilla, aunque tenga muchos pilares, sea un rompecabezas complicado de unir y pueda impactar por su parte onírica, es una maravillosa lección de superación. De avanzar aunque delante tuya tan solo haya un oscuro camino y no pares de tropezarte por todos lados, caerte al suelo, estar lleno de sangre y tener una manada de lobos detrás (que realmente eres tú mismo) que intenta devorarte. Lo que más me gusta de Kafka en la orilla son sus personajes, las heridas abiertas que tienen y que te dejan conocer con facilidad, aunque hayan pasado muchos años desde que se causaron. Kafka es una mezcla perfecta, no entiende todavía el mundo, le falta un sitio, le faltan experiencias, le sobran ya heridas. Lee libros, tiene conversaciones adultas con Oshima. Pero sigue siendo un adolescente, con todo lo que ello conlleva. Por otro lado, la señora Saeki no parece pertenecer a este mundo, o al menos quizá nunca fue parte de este del todo. Oshima, tan bien caracterizado o Nakata, que produce un fuerte sentimiento de empatía y cariño. Todos ellos forman parte de un engranaje que funciona a la perfección, cada pieza está colocada en su sitio, desempeña su papel con precisión, y una vez acabado el trabajo te dejan con una sensación un tanto agridulce, sabes que es lo correcto, pero ya los echas de menos. Así pues, Kafka en la orilla es una lectura llena de significados un poco ocultos y un conjunto variado de situaciones y sensaciones, y un libro al que siempre volveré por tener algunas de mis frases favoritas del autor. Totalmente recomendado. 

   
Vintage / 512 páginas / 12.00€ 

Kafka Tamura se va de casa el día en que cumple quince años. Le llevan a ello las malas relaciones con su padre –un famoso escultor convencido de que su hijo repetirá el aciago sino de Edipo– y el vacío producido por la ausencia de su madre; se dirigirá al sur del país, donde encontrará refugio en una peculiar biblioteca y conocerá a la misteriosa señora Saeki. Sus pasos se cruzan con los de otro personaje, Satoru Nakata, sobre quien se ha abatido la tragedia: de niño, durante la segunda guerra mundial, sufrió un accidente del que salió con secuelas y dificultades para comunicarse... salvo con los gatos.

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3 Responses to Kafka en la orilla - Haruki Murakami

  1. Llámame maniática, pero como todo el mundo dice que éste es el mejor libro de Murakami, y como yo soy un poco bicho raro, me lo estoy dejando para leerlo al final XD Por cierto, yo soy un poco como el señor Nakata, hablo con los gatos callejeros de mi barrio, pero en mi caso, ellos no me responden :(
    Muchas gracias por la reseña, me ha apetecido volver a leer a Murakami :D
    Un beso!!

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  2. Qué bonitas te quedan las reseñas siempre :)

    Yo por fin me he estrenado con Murakami (bien!) con Al sur de la frontera... y me dejó un poco fría, pero me gustó mucho el final. Este es el siguiente que quiero leer, ya que todo el mundo me dice que es el mejor de Murakami y creo que lo voy a disfrutar más al ser más "literario", de realismo mágico.

    Me ha encantado lo de "Kafka es el chico más fuerte del mundo". Si es que esa es la actitud, esas son la historias que quiero leer. Un beso ;)

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  3. Nunca se lo he dicho a nadie. Pero Kafka es mi libro favorito de este señor. Hay algo que movió cosas dentro de mí. O que cambió la piedra de entrada de sitio. No sé. Pero creé una conexión con El Joven llamado Cuervo que no puedo explicar bien.

    Alguien que vive en una biblioteca y habla con un tipo que lanza palabras como puñales? Compro!

    Fíjate, que me lo releería otra vez.

    Fantástica reseña!

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